Gabriela Chang


Percibo el cerebro como un almacén-laboratorio-invernadero donde introducir ideas-concepto-semillas para investigar, experimentar, germinar.


Para mi, el proceso creativo inicia con la inmersión de la idea en el humus hecho de la experiencia práctica, profesional y personal, porque el diseño une mi mundo racional con el emocional.


Considero vital el aprendizaje constante, la adquisición de conocimientos, técnicas y materiales que aporten nuevas perspectivas a lo ya aprendido.


Nací en México en una familia con raíces asiáticas, estudié en Guadalajara, Montréal y Madrid y he tenido la suerte de viajar a más de 26 países. Estoy convencida de que esto se refleja en mi trabajo y en la filosofía de dayDreaming: Crear objetos que te hagan sentir en casa en cualquier lugar del mundo.


Muchos de mis diseños no serían posibles sin la colaboración de amigos y colegas. Cuando llego a la fase de desarrollar prototipos, con frecuencia necesito ponerle músculos a las ideas, sobre todo si las piezas son grandes o pesadas. DayDreaming es mi estudio de diseño, pero detrás de un nombre casi poético, hay un gran equipo de apoyo que asiste, aporta, critica y perfecciona mis ideas:


Carlos Vega, Jori Armbruster, Santiago Mac Loughlin, Miguel C. López.